La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitió una directiva de aeronavegabilidad que obligaría a los operadores de 453 aviones Boeing 737 Max matriculados en el país a inspeccionar los asientos de pasajeros por un posible defecto en su instalación. El organismo advirtió que la falla podría aumentar el riesgo de lesiones durante un aterrizaje de emergencia.
La medida contempla una revisión detallada de los herrajes de los rieles correspondientes a cada conjunto de asientos montados sobre esas guías, tanto en el lado izquierdo como en el derecho de la aeronave. El objetivo es comprobar que todos los componentes estén instalados correctamente.
Según la FAA, si el inconveniente no es corregido, un asiento podría salirse de sus guías ante un incremento de la carga, durante una turbulencia o en un aterrizaje de emergencia. Esa situación podría provocar lesiones a pasajeros o tripulantes y también bloquear un pasillo, lo que demoraría una eventual evacuación.
Por el momento, no está claro si los operadores de Boeing 737 Max de otros países deberán realizar el mismo procedimiento. Los reguladores de otros mercados suelen tomar como referencia las decisiones de la FAA. Boeing señaló que ya había enviado directrices a sus operadores sobre este problema en diciembre de 2025 y que respalda la decisión de la autoridad estadounidense de convertir esas indicaciones en obligatorias.



