El primer domingo de Adviento, el 1 de diciembre de 2024, el papa Francisco hizo un urgente llamado a la comunidad internacional para que se una en la búsqueda de la paz y el cese de los conflictos que asolan diversas regiones del mundo. En su mensaje, mencionó los focos de tensión que representan, en su opinión, “los fragmentos” de lo que podría ser una “tercera guerra mundial”, citando a Líbano, Gaza, Siria y Ucrania como ejemplos de un panorama global marcado por la corrupción, la violencia y el sufrimiento.
El pontífice expresó su profunda preocupación al afirmar que “la guerra es un horror” y que ofende tanto a Dios como a la humanidad. Francisco subrayó que la guerra no perdona y representa una derrota universal, instando a todos a reflexionar sobre las consecuencias devastadoras que trae consigo.
En una línea similar, el papa Benedicto XVI, en diversas ocasiones, había condenado el absurdo de la guerra, mientras que el actual papa León XIV, a través de un video de oración titulado “Por el desarme y la paz”, renovó el llamado a erradicar la amenaza nuclear y a priorizar el diálogo. Francisco ha sido un firme defensor de la paz, pidiendo a los líderes del mundo que elijan la diplomacia sobre la confrontación y recalcando que la verdadera seguridad proviene de la confianza y la justicia, no del miedo y la violencia.


