El interés por el fútbol en España se intensifica cada primavera, y la atención se centra especialmente en el share de las noches de Champions. La última final de la Liga de Campeones atrajo a más de 6,8 millones de espectadores en el país, logrando una impresionante cuota de pantalla del 54%, según informes de Barlovento Comunicación. Este fenómeno se complementa con el hecho de que la final de la UEFA Nations League, que enfrentó a Portugal y España, alcanzó la cifra récord de nueve millones de televidentes, convirtiéndose en la transmisión más vista del año 2025.
La evolución del panorama audiovisual ha sido notable. El reciente Clásico entre el Real Madrid y el FC Barcelona estableció nuevos récords para la televisión de pago en España, alcanzando un 22,2% de share en DAZN, una cifra que parecía inalcanzable para un canal de suscripción. Los encuentros de la Champions han dejado de ser exclusivamente dominados por las cadenas de televisión abiertas, convirtiéndose en el principal atractivo comercial para las plataformas de pago.
El impacto de una noche de fútbol se extiende más allá de la pantalla, afectando directamente al sector de la hostelería. Según estimaciones de Hostelería Madrid, una final de Champions con la participación del Real Madrid podría generar entre 10,6 y 21,2 millones de euros en bares y restaurantes de la capital, con un gasto promedio por persona que varía entre 25 y 80 euros. Incluso en partidos de eliminación, el efecto es considerable, estimándose en 1,5 millones de euros el impacto económico de la última final solo en la Comunidad de Madrid. Esto, sumado a la serie de encuentros que se celebran en un mes como marzo, convierte al fútbol en un motor esencial para el consumo en el sector de la restauración.



