A principios de marzo de 2026, la empresa estatal china Cosco Shipping Lines, que posee el 60% del Puerto de Chancay a través de su filial Cosco Shipping Ports, decidió interrumpir sus operaciones en el puerto de Balboa, ubicado en la entrada pacífica del Canal de Panamá. Esta medida se produce tras la anulación judicial del contrato de concesión que permitía a Panama Ports Company (PPC), vinculada a la empresa hongkonesa CK Hutchison Holdings, operar en Balboa y Cristóbal desde 1997.

La Corte Suprema de Justicia de Panamá consideró inconstitucional el contrato en cuestión, lo que llevó al gobierno panameño a designar a APM Terminals Panama (Maersk) y a Terminal Investment Limited (MSC) como operadores temporales durante un período de 18 meses, bajo la supervisión de la Autoridad Marítima de Panamá. Aunque Cosco representa solo el 4% de la carga en Balboa, la empresa no ha aclarado si su decisión de suspender operaciones es temporal o definitiva, generando incertidumbre en el sector.

El expresidente de la Autoridad Portuaria Nacional de Perú, Juan Carlos Paz Cárdenas, sugiere que Cosco podría buscar operar en otras terminales del Canal de Panamá si se establecen nuevos acuerdos comerciales. Destaca que la suspensión es una medida habitual en la lógica comercial naviera, ya que los pactos entre navieras y operadores portuarios no se transfieren automáticamente con el cambio de concesionario. Además, advierte que esta situación podría llevar a desviar cargas a puertos alternativos en Panamá, como Manzanillo International Terminal o Colón Container Terminal, y menciona la posibilidad, aunque poco probable, de dirigir parte de la carga hacia el Puerto de Chancay en Perú, que ofrece conexiones rápidas con Shanghái.

Por último, Paz Cárdenas enfatiza la diferencia entre la política portuaria de Panamá y la de Perú, resaltando que Perú mantiene una postura de "neutralidad activa" en sus relaciones comerciales, lo que podría beneficiar a su puerto en el contexto actual.