El índice Ibex 35 ha comenzado la semana con un fuerte descenso del 3,17%, lo que lo ha llevado a perder la barrera psicológica de los 17.000 puntos, posicionándose en 16.512,7 unidades. Esta caída se produce en un contexto de creciente tensión en Oriente Próximo, donde se han intensificado los ataques, lo que ha provocado un aumento significativo en los precios de materias primas como el petróleo y el gas.

El pasado viernes, la bolsa cerró con una baja del 7,01%, marcando su peor semana en cuatro años. Las acciones más afectadas en la apertura de este lunes fueron Acerinox, IAG, Ferrovial y Sacyr, que registraron descensos superiores al 4%, mientras que solo Repsol mostró un leve incremento del 1,01%. Además, las principales bolsas europeas también abrieron en rojo, con caídas que oscilaron entre el 1,6% y el 2,7%.

En el ámbito internacional, el precio del petróleo continúa al alza, con un aumento del 17% en el barril de Brent y del 13,5% en el WTI. Asimismo, el gas en el mercado europeo subió más del 15% en los futuros holandeses. Esta situación se ve complicada por las decisiones de países como Emiratos Árabes Unidos y Kuwait de reducir su producción, mientras que el presidente de Estados Unidos anticipa que los precios del crudo podrían bajar rápidamente si se logra acabar con la amenaza nuclear que representa Irán.