El interés en los integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha crecido tras la muerte de su líder, El Mencho. Uno de los nombres que ha resurgido es el de Cristian Fernando Gutiérrez Ochoa, conocido como "El Guacho", quien fue sentenciado a 140 meses de prisión en Estados Unidos por su involucramiento en el tráfico de drogas y el lavado de dinero.

La justicia estadounidense también le impuso tres años de libertad condicional y ordenó la confiscación de sus bienes, que fueron adquiridos mediante actividades ilícitas. Este caso es visto como un ejemplo de la estrategia de las autoridades para desmantelar la estructura financiera y operativa del CJNG, que ha movido millones de dólares en estupefacientes hacia Estados Unidos en la última década.

Gutiérrez Ochoa, yerno de Nemesio Oseguera Cervantes, fue descrito por el administrador de la DEA, Terrance Cole, como un claro representante de la arrogancia de los cárteles. Durante su juicio, admitió haber manejado más de 2,2 millones de dólares en efectivo y poseer armas de origen ilícito, vehículos de lujo y otros bienes que fueron confiscados. Además, se reveló que había llegado a EE.UU. tras fingir su muerte, utilizando una identidad falsa para establecerse en California y consolidar su posición dentro del CJNG.