Los miembros del Grupo Mixto del Congreso han decidido que no se otorgarán tiempos de intervención ni portavocías a Javier Ortega Smith si el partido Vox, liderado por Santiago Abascal, formaliza su expulsión del grupo parlamentario. Esta decisión se basa en un precedente similar: el trato que recibió el exministro socialista José Luis Ábalos, quien, tras ser expulsado de su partido, no tuvo acceso a espacios en comisiones ni a la presentación de iniciativas.

Fuentes cercanas al grupo han informado que, por el momento, no se han reunido para discutir el futuro de Ortega Smith, y no se prevé que lo hagan hasta que Vox formalice su decisión. La mayoría de los integrantes ya ha manifestado su intención de aplicar el mismo criterio que se utilizó con Ábalos, en lugar de seguir el ejemplo de Àgueda Micó, representante de Compromís, quien fue tratada como miembro de pleno derecho al unirse al Grupo Mixto el año pasado.

En la actualidad, el Grupo Mixto está compuesto por nueve representantes de cinco partidos políticos, siendo cuatro de ellos de Podemos. La dinámica interna del grupo se ha caracterizado por la falta de equidad en el tratamiento de sus miembros, especialmente en el caso de aquellos que han sido expulsados de sus respectivos partidos. Esto ha llevado a que las decisiones sobre nuevos integrantes se tomen de manera consensuada, teniendo en cuenta precedentes que marcan el rumbo de su actuación futura.