El Gobierno español condenó firmemente la decisión de Israel de publicar una licitación para construir más de 1.200 viviendas de asentamiento en la zona E1, en Cisjordania, y reclamó al Ejecutivo encabezado por Benjamin Netanyahu que dé marcha atrás con la medida.

En un comunicado difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, España advirtió que el proyecto rompe la continuidad territorial palestina y separa Jerusalén Este de Cisjordania. Además, recordó al Gobierno israelí que los asentamientos en territorios ocupados son contrarios al Derecho Internacional.

Según la posición expresada por el Ejecutivo español, la expansión de los asentamientos dificulta la aplicación de la solución de los dos Estados y constituye un obstáculo para alcanzar la paz. Por ese motivo, instó a Israel a revertir la decisión y a cumplir con sus obligaciones internacionales.

Al mismo tiempo, España llamó a la comunidad internacional a asumir sus responsabilidades para avanzar en la implementación de la solución de los dos Estados, que considera la única vía para progresar hacia una paz justa y duradera en la región.

La postura del Gobierno español se suma a las condenas formuladas en los últimos días por varios países. Entre ellas figura un comunicado conjunto publicado este jueves por Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Países Bajos.