El Gobierno de Polonia expresó su rechazo a la decisión de las autoridades militares israelíes de archivar el procedimiento por el ataque contra un convoy de voluntarios de World Central Kitchen (WCK), ocurrido en abril de 2024 en Gaza. En el hecho murió el ciudadano polaco Damian Soból junto con otros seis trabajadores humanitarios.

Como parte de la protesta diplomática, el embajador de Israel en Varsovia fue convocado por el Ministerio de Asuntos Exteriores polaco, que comunicó su “gran decepción” ante el cierre de la causa. La Cancillería sostuvo que las circunstancias de la tragedia deben ser esclarecidas “hasta el final” y afirmó que no acepta que los responsables eviten afrontar las consecuencias legales y morales de lo ocurrido.

“Las familias merecen una compensación adecuada”, señaló el Ministerio en un comunicado. El titular de Exteriores polaco, Radoslaw Sikorski, también cuestionó la decisión y advirtió que tanto la situación humanitaria en Gaza como la falta de rendición de cuentas por el uso excesivo de la fuerza por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel están debilitando el respaldo público a Israel, incluso en países que mantienen una postura favorable hacia ese Estado. Según el funcionario, las relaciones entre ambos países “requieren de respeto mutuo”.