El Gobierno ha decidido establecer clases virtuales obligatorias en colegios, institutos y universidades de Lima y Callao durante una semana. Esta medida es parte de las acciones adoptadas para enfrentar la crisis de abastecimiento de gas natural vehicular (GNV) que afecta a la región. El objetivo es mitigar el impacto en el transporte urbano y asegurar la continuidad de las actividades educativas mientras se logra normalizar el suministro de energía.
La crisis se desató a raíz de una fuga y posterior explosión en una estación del gasoducto de Camisea, ubicado en el distrito de Megantoni, en la región de Cusco. Este incidente provocó la suspensión temporal del transporte de gas natural y la implementación de un esquema de racionamiento del combustible. En respuesta, el Gobierno declaró una emergencia en el suministro por un período de 14 días, priorizando el abastecimiento a hogares, comercios y al transporte público.
Durante una conferencia de prensa, la presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Millares, comunicó que las clases remotas abarcarán todos los niveles educativos en Lima y Callao, tanto en instituciones públicas como privadas. Además, se implementarán medidas de control para evitar la especulación en el mercado de combustibles, incluyendo un monitoreo intensivo por parte de Indecopi y Osinergmin. La premier también instó al sector privado a adoptar el trabajo remoto como parte de una estrategia integral para enfrentar la crisis y minimizar su impacto en la economía y en los servicios esenciales.


