El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, ha comunicado la decisión del Gobierno de finalizar de manera abrupta la misión de su embajadora en Tel Aviv, Ana María Sálomon Pérez. Esta medida se toma en respuesta a lo que se considera un continuo ataque verbal por parte de altos funcionarios israelíes hacia el Estado español.

En declaraciones realizadas a la televisión pública española, Albares destacó que no se ha recibido ningún gesto recíproco de cortesía por parte del Gobierno de Benjamin Netanyahu, lo que llevó a la decisión de igualar el nivel de representación diplomática con el que Israel mantiene en Madrid desde hace dos años. La embajadora había sido llamada a consultas en septiembre debido a acusaciones consideradas infundadas y a las restricciones impuestas por Israel a ministras españolas tras el anuncio de acciones para detener el conflicto en Gaza.

La tensión entre ambos países se intensificó tras las críticas de funcionarios israelíes hacia la postura del presidente Pedro Sánchez respecto a las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán. Según Albares, mantener a la embajadora en esta situación indefinida resultaba incoherente, dado el contexto de constantes ataques verbales. Además, se confirmó la suspensión de otro embajador, Diego Nuño García, en Honduras, en una semana marcada por cambios en la diplomacia española.