En un contexto donde la digitalización avanza rápidamente, el Gobierno ha decidido invertir 665.161 euros en la adquisición de miles de talonarios de papel para el sistema de Muface, destinado a funcionarios. Esta medida busca facilitar el acceso a recetas médicas, a pesar de que la mayoría de los servicios se gestionan de manera electrónica en la actualidad. La reciente adjudicación de este contrato, realizada el 6 de marzo, ha recaído nuevamente en Formularios Europeos SA (FESA), la misma empresa que ha estado a cargo de estos suministros en años anteriores.

Lo sorprendente es que el contrato para la provisión de estos talonarios es gestionado por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, lo que genera interrogantes sobre la efectividad de la digitalización en el sistema de salud de Muface. Según fuentes del organismo, el talonario de recetas es un documento oficial y personal, destinado únicamente al titular y a sus beneficiarios. Para los mutualistas que optan por la sanidad pública, el uso de estos talonarios está limitado a la prescripción de vacunas y fórmulas magistrales, mientras que quienes eligen entidades concertadas pueden utilizarlos para recetas generales.

El nuevo contrato tendrá una duración de un año, extendiéndose desde junio de 2026 hasta junio de 2027, y contempla la confección de un mínimo de 15 y un máximo de 27 series anuales de recetas. Cada serie incluirá un millón de recetas, distribuidas en 40.000 talonarios, que constarán de varias hojas numeradas. Aunque actualmente solo se producirá un tipo de talonario, el contrato permite la fabricación de versiones en diferentes idiomas, como catalán, gallego, valenciano y vasco. A pesar de la introducción de un sistema de receta electrónica, que se ha implementado de manera gradual desde 2017, el uso del talonario de papel permanece vigente debido al perfil demográfico de los mutualistas, que en su mayoría son personas mayores.

Desde la implementación del sistema de receta electrónica en 2020 en Cantabria, este ha ido expandiéndose a varias comunidades autónomas, aunque el uso del talonario de papel sigue siendo significativo. En 2024 se contabilizaron más de un millón de talonarios emitidos, lo que evidencia la persistencia de este método tradicional en el sistema de salud de Muface, a pesar de los esfuerzos por modernizarlo.