El presidente Luis Abinader ha ordenado una intervención urgente en las áreas afectadas del municipio de Gaspar Hernández, en la provincia Espaillat, luego del desbordamiento del río Joba. Esta situación ha llevado a la necesidad de indemnizar a familias, comerciantes y agricultores perjudicados, así como a implementar obras estructurales que minimicen el riesgo de futuros desastres, en un contexto marcado por el aumento de precipitaciones asociado al cambio climático.
Durante su visita a las zonas impactadas, Abinader advirtió que muchas viviendas no podrán ser rehabilitadas debido a su ubicación en áreas consideradas vulnerables. Para ello, se implementará un plan de apoyo especial para facilitar el reubicamiento de los residentes afectados. "No podemos invertir en la reconstrucción de casas en zonas de alto riesgo, donde el mismo problema podría repetirse en el futuro", enfatizó el presidente.
El mandatario también instruyó al director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) a construir un muro de gaviones para proteger a las comunidades de futuras crecidas del río Joba y mejorar el sistema de drenaje. Abinader subrayó que la severidad de las lluvias se debe al cambio climático y manifestó su preocupación por el aumento de la intensidad de estos fenómenos. A su vez, se mantiene asistencia alimentaria y de artículos esenciales a los afectados, priorizando la identificación de familias que deben ser reubicadas para evitar situaciones de riesgo en el futuro.



