El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos defendió este martes la actuación de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que el domingo disparó contra una persona migrante en Austin, Texas. La víctima recibió un impacto en el torso y permanece gravemente herida, según la información difundida por el organismo.
La cartera dirigida por Markwayne Mullin cuestionó a los medios y a los políticos que respaldan las llamadas políticas de “santuario”, que restringen la cooperación entre las autoridades locales y federales. En una serie de publicaciones en redes sociales, el DHS afirmó que esos sectores “no han perdido tiempo en difundir mentiras” sobre el episodio.
“Ninguna campaña de difamación ni narrativa falsa impedirá que el ICE cumpla con su labor de detener a inmigrantes indocumentados”, sostuvo el departamento, que también difundió una serie de desmentidos sobre afirmaciones que no identificó. Según su versión, la persona herida es Wilber Rafael Garcés Pérez, un venezolano de 28 años, y fue detenida durante “una parada vehicular específica”, no como parte de un procedimiento “indiscriminado”.
El DHS argumentó que el criterio para que una persona sea objetivo de las autoridades migratorias es si se encuentra legalmente o no en Estados Unidos. Además, acusó a Garcés Pérez de haber protagonizado un “peligroso intento de evadir el arresto”. “Resistirse a los agentes y evadir la detención supone un peligro para nuestros agentes, para los inmigrantes indocumentados y para el público en general”, afirmó la dependencia.



