El Gobierno de la República Democrática del Congo y las milicias del Movimiento 23 de Marzo (M23) alcanzaron un principio de acuerdo para implementar un mecanismo de verificación del alto el fuego pactado en noviembre del año pasado en Doha, la capital de Qatar. El cese de hostilidades fue incumplido sistemáticamente por las partes involucradas en el conflicto armado que continúa en el este del país africano.
El entendimiento se alcanzó después de una nueva ronda de contactos celebrada entre el lunes y el viernes de esta semana, con la mediación de Estados Unidos, Qatar, Togo y la Unión Africana. A pesar de las dificultades para acercar las posiciones, el Gobierno congoleño y el M23 mantuvieron conversaciones esporádicas en Ginebra mientras prosiguen los combates entre ambos bandos y grupos asociados.
Como resultado de la última reunión, las delegaciones acordaron poner en marcha este próximo lunes una misión piloto de verificación en el municipio de Minembwe, ubicado en Kivu Sur. La localidad es considerada un bastión del M23 y de la comunidad de tutsis congoleños que el movimiento asegura defender.
En junio, la ONG especializada en conflictos armados ACLED había informado que el Ejército congoleño reanudó su campaña de bombardeos sobre Minembwe, con el objetivo de establecer una nueva punta de lanza en Kivu Sur. La capital de esa provincia, Bukavu, permanece desde el año pasado bajo control de las milicias.
El mecanismo fue denominado Mecanismo Conjunto Ampliado de Verificación Plus (EJVM+). Su primera implementación en Minembwe buscará aportar un sistema de control sobre el cumplimiento del alto el fuego, en un contexto marcado por la continuidad de la violencia y por la crisis sanitaria que afecta al país desde mediados de mayo.



