La Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) ha confirmado que continuará otorgando subsidios mensuales a excombatientes de las Farc que no cuenten con ingresos formales. Esta decisión se enmarca en un nuevo ajuste de los criterios de acceso, motivado por la crisis fiscal y la necesidad de reasignar recursos públicos.
Es importante destacar que esta medida no implica la eliminación total de los subsidios, sino una reorientación hacia aquellos beneficiarios que realmente dependen de este apoyo para facilitar su reintegración social y laboral. Según la ARN, el ajuste afectará solamente a aquellos que superen el umbral de un salario mínimo en ingresos formales. Actualmente, alrededor del 80% de los excombatientes activos en el proceso de reincorporación no perciben ingresos formales, lo que les permitirá continuar recibiendo el apoyo económico, al menos hasta el año 2026.
El ajuste modifica las resoluciones 2319 de 2024 y 1797 de 2023, limitando la asignación mensual —que equivale al 90% del salario mínimo legal vigente— y el subsidio de alimentación exclusivamente a quienes no generen ingresos formales o aquellos que ganen menos de un salario mínimo. La ARN subrayó que el subsidio de alimentación actualmente es de $427.723 mensuales, con un incremento de $86.994 por cada hijo menor de 12 años. La directora de la ARN, Alejandra Miller, justificó esta exclusión, señalando que no es equitativo destinar recursos públicos a quienes ya reciben ingresos significativos, especialmente en un contexto de restricciones presupuestarias.



