La tensión en Medio Oriente ha alcanzado niveles alarmantes, con un incremento de los intercambios de ataques entre Irán, Israel y Estados Unidos. Este conflicto se ha extendido a diversas naciones árabes, generando preocupación por la seguridad del estrecho de Ormuz, vital para la provisión de energía mundial. Las bolsas europeas han visto un marcado descenso en sus índices, mientras que el precio del petróleo ha experimentado un nuevo aumento, lo que también impacta negativamente en el S&P Merval argentino.

El crudo ha registrado un incremento cercano al 5%, y el índice europeo STOXX 600 ha caído un 3% en las primeras transacciones. La situación se ha agravado con el lanzamiento de misiles iraníes hacia Qatar, Bahréin y Omán, mientras que Israel ha intensificado sus ataques en Teherán y ha desplegado tropas en el sur del Líbano, área donde Hezbollah tiene presencia. La tensión también ha alcanzado a Arabia Saudita, complicando aún más el panorama regional.

Un asesor de la Guardia Revolucionaria iraní ha amenazado con atacar cualquier embarcación que intente cruzar el estrecho de Ormuz, lo que ha llevado a que este corredor, que representa una quinta parte del petróleo mundial, se encuentre prácticamente inoperativo. La interrupción de las operaciones energéticas ha afectado a la mayor planta de gas natural licuado y a la principal refinería de Arabia Saudita. En medio de este caos, China, que depende en gran medida del petróleo iraní, ha solicitado la garantía de un suministro energético estable. En el ámbito local, la recaudación impositiva ha caído casi un 10% en términos reales, lo que se suma a la presión sobre el S&P Merval, que ha comenzado la jornada con una baja del 1,3%.