Los integrantes del G7, que incluye a Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido, se reunirán de manera urgente este lunes para analizar la posibilidad de liberar sus reservas estratégicas de petróleo. Esta medida, coordinada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), surge como respuesta a la drástica subida de los precios del crudo, que ya supera los 100 dólares por barril.
Fuentes cercanas a la negociación indicaron que durante la conversación telefónica, los ministros de Finanzas del G7, junto con Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, evaluarán el impacto que la guerra con Irán está teniendo en los mercados. Hasta el momento, tres países del G7, incluyendo Estados Unidos, han manifestado su apoyo a la iniciativa de liberar entre 300 y 400 millones de barriles, lo que representaría entre el 25% y el 30% de las reservas totales de 1.200 millones de barriles que poseen.
La propuesta de liberar estas reservas implica un cambio significativo en la postura adoptada por la Administración de Donald Trump, que había afirmado la semana pasada que esta acción no era necesaria para estabilizar los mercados. La AIE, desde su creación en 1974 tras la crisis del petróleo, ha llevado a cabo intervenciones en cinco ocasiones a través del uso de reservas estratégicas, incluyendo eventos como la Guerra del Golfo y la crisis de Ucrania. Además de la liberación de reservas, los países miembros de la AIE también consideran otras medidas para enfrentar interrupciones en el suministro, como restricciones en la demanda o la activación de producción de emergencia.



