El Fondo Monetario Internacional (FMI) analizó el impacto de los shocks comerciales, los conflictos geopolíticos y las disrupciones energéticas sobre las cadenas de suministro globales. En su Informe Anual 2026, el organismo señaló que la incertidumbre y la necesidad de fortalecer la resiliencia están influyendo cada vez más en las decisiones relacionadas con el comercio y la inversión.

De acuerdo con el documento, los shocks comerciales registrados durante 2025 ralentizaron el crecimiento mundial y elevaron los temores vinculados con la inflación. A pesar de ese escenario, los volúmenes del comercio internacional aumentaron casi un 5% en el transcurso del año. Además, el intercambio de bienes asociados con la tecnología mantuvo un ritmo elevado.

El FMI también detectó modificaciones en la dirección de los flujos comerciales. La política comercial adoptada por Estados Unidos a comienzos de 2025 aceleró la reorientación del intercambio, en particular en Asia. En paralelo, distintas economías avanzaron en acuerdos bilaterales con ese país y en nuevas iniciativas comerciales dentro de sus propias regiones.

El informe sostiene que la búsqueda de redes de abastecimiento más resistentes comenzó a ganar peso en las decisiones de empresas y gobiernos. Según el organismo, el objetivo de reducir la exposición a futuras interrupciones puede mejorar la resiliencia de las cadenas de suministro, aunque también plantea tensiones frente a la eficiencia del comercio y la inversión.