Las autoridades palestinas informaron este martes que 92 presos murieron en cárceles de Israel desde los ataques del 7 de octubre de 2023, perpetrados por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) contra territorio israelí. Según esas cifras, los fallecimientos representan el 28% del total de palestinos encarcelados que murieron desde finales de la década de 1960.
El relevamiento indica que a comienzos de octubre había alrededor de 9.300 presos en cárceles israelíes. Entre ellos, 118 habían sido condenados a cadena perpetua y otros 350 eran menores de edad. Además, 3.100 permanecían bajo detención administrativa, 1.419 habían sido clasificados y cerca de 1.400 figuraban como “combatientes ilegales”.
Desde el 7 de octubre, también se registraron aproximadamente 26.000 detenciones en Cisjordania y otras miles en Gaza. De acuerdo con los datos difundidos por las autoridades palestinas, el 49% de las personas recluidas en cárceles israelíes “carecen de cargos” o de “juicios” abiertos en su contra.
“Desde el comienzo del genocidio, la ocupación israelí ha intensificado su política de detenciones y persecución, convirtiéndola en una herramienta de venganza colectiva, sometimiento y ataque contra diversos sectores de la sociedad palestina”, señalaron las autoridades palestinas. También advirtieron que existen “grandes dificultades para documentar los casos debido a la continuidad de las operaciones militares, los cortes de información y las desapariciones forzadas”.



