El Estado de México ha dado un paso significativo en la lucha contra la violencia vicaria al aprobar sanciones de hasta ocho años de prisión. Este tipo de delito se caracteriza por el uso de hijos o personas cercanas por parte de un hombre para causar daño emocional o físico a una mujer. Además de las penas privativas de libertad, la reforma incluye medidas complementarias como la pérdida de la patria potestad, multas y la obligación de tratamientos psicológicos para los responsables.

Esta reforma integral fue ratificada en el Congreso local antes del 8 de marzo, en un contexto de creciente presión por parte de organizaciones y colectivos que han denunciado la impunidad en casos de violencia de género. Según lo expuesto en la última sesión plenaria del Congreso del Estado de México, estas iniciativas buscan visibilizar la gravedad de la violencia vicaria y las distintas formas en que se ejerce el control sobre las mujeres.

Las modificaciones legislativas abarcan cambios en los códigos Penal y Civil, así como en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. La diputada Zaira Cedillo Silva, de Morena, mencionó en su intervención casos recientes donde madres fueron separadas de sus hijos a través de acusaciones falsas, resaltando la necesidad urgente de estas reformas. Las nuevas disposiciones establecen que, ante cualquier tipo de violencia, se podrá suspender la convivencia del agresor con los menores, y la recuperación de dicha convivencia dependerá de una evaluación positiva por parte de especialistas en crianza.

El enfoque de esta legislación es integral, buscando no solo sancionar, sino también prevenir y rehabilitar, garantizando así un entorno más seguro para las mujeres y sus hijos en el Estado de México.