El dólar estadounidense se prepara para culminar su segunda semana consecutiva de aumentos en los mercados globales, impulsado por la búsqueda de inversión segura en medio de la creciente tensión provocada por el conflicto en Medio Oriente y el aumento en los precios del petróleo. En este contexto, tanto el euro como el yen japonés han alcanzado niveles mínimos en los últimos meses.
Este viernes, el índice dólar, que evalúa el rendimiento de la moneda estadounidense frente a una canasta de seis divisas principales, experimentó un incremento del 0,5% hasta alcanzar las 100,22 unidades. Este es su valor más elevado desde finales de noviembre. A lo largo de la semana, el indicador ha mostrado un aumento aproximado del 1,4%.
La escalada de la tensión geopolítica en la región ha llevado a los inversores a refugiarse en activos considerados seguros, como el dólar. A diferencia de otras naciones desarrolladas, Estados Unidos se encuentra en una posición relativamente favorable frente a un posible choque energético, ya que es un exportador neto de petróleo. En contraste, Europa y Japón dependen en gran medida de las importaciones de energía, lo que las hace más susceptibles a los efectos de un aumento en los precios del crudo, afectando sus economías y, en consecuencia, la fortaleza de sus monedas.



