Un reciente estudio de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche ha revelado que el consumo elevado de alimentos ultraprocesados aumenta significativamente el riesgo de desarrollar cáncer digestivo. Según la investigación, aquellos que consumen estas comidas de forma habitual tienen hasta 2,3 veces más probabilidades de padecer cáncer de esófago y 1,56 veces más riesgo de sufrir cáncer de estómago en comparación con quienes limitan su ingesta de estos productos.
El análisis, publicado en la revista Frontiers in Nutrition, también destacó que ciertos ultraprocesados, como los lácteos, dulces y productos de bollería, están más asociados con el cáncer de estómago. Por otro lado, las bebidas azucaradas y los alimentos precocinados se relacionan en mayor medida con el cáncer de esófago. Para llevar a cabo esta investigación, se reclutaron 1.218 participantes en varios hospitales de Alicante y Valencia, incluyendo 193 casos de cáncer de esófago y 412 de estómago.
Además del incremento en el riesgo de cáncer, los investigadores subrayaron que el consumo de ultraprocesados está vinculado al exceso calórico y a un desequilibrio nutricional. En los últimos años, el consumo de estos productos ha crecido tanto que en países de ingresos medios y altos representa entre el 50 y el 60 por ciento de la energía total consumida diariamente. La investigación fue liderada por Jesús Vioque, director de la Unidad de Epidemiología de la Nutrición de la UMH, junto con Laura Torres Collado y Alejandro Oncina Cánovas.



