La comisión especial del Congreso Nacional de Honduras ha comenzado un periodo de 30 días para proponer soluciones efectivas ante la crisis de suministro de placas metálicas para vehículos. Esta situación ha afectado a entre 800 mil y un millón de automóviles y motocicletas, que desde hace más de tres años circulan con permisos provisionales.
La problemática se originó en mayo de 2023, cuando se suspendió la emisión de placas debido a complicaciones relacionadas con el proveedor encargado de su fabricación. Desde entonces, las calles de Tegucigalpa, Comayagüela y otras ciudades se han visto inundadas de vehículos con permisos temporales de papel, que se deterioran rápidamente con las inclemencias del clima, complicando la identificación de los mismos.
Los legisladores han manifestado su preocupación ante este asunto. El diputado Juan Carlos Lagos cuestionó la falta de respuestas por parte del Instituto de la Propiedad (IP) sobre las causas del desabastecimiento, mientras que la diputada Gerlen Bonilla destacó que muchos propietarios han cumplido con sus obligaciones, pero aún no han recibido su placa. Bonilla también criticó las multas impuestas a quienes ya han pagado por la matrícula, exigiendo una solución inmediata a esta crisis que afecta a tantos ciudadanos hondureños.


