La escalada de tensiones en Oriente Medio ya está generando efectos palpables en la economía de España. Uno de los primeros indicadores ha sido el notable aumento en los precios de la gasolina y el gasoil, impulsados por el repunte del petróleo. En algunas estaciones de servicio, el litro de gasolina ha alcanzado los dos euros, lo que ha encendido las alarmas entre los consumidores y economistas.

Los especialistas advierten que, de prolongarse el conflicto, la subida de precios podría afectar rápidamente a otros productos básicos y al costo del gas. Este fenómeno podría contribuir a un incremento de la inflación, lo que a su vez llevaría al Banco Central Europeo a considerar un alza en las tasas de interés. Como consecuencia, el euríbor también podría dispararse, encareciendo aún más las hipotecas y afectando a los propietarios de viviendas.

Por otro lado, la situación es incierta. Manuel Pinto, analista de XTB, señala que si se logra un acuerdo de paz o un alto el fuego, el tráfico en el estrecho de Ormuz podría normalizarse rápidamente, lo que permitiría que el precio del petróleo regresara a niveles más estables. Sin embargo, si no se alcanza un consenso, el conflicto podría intensificarse, llevando los precios del petróleo a superar los 120 dólares por barril, lo que tendría un impacto significativo en la economía global y en el poder adquisitivo de los ciudadanos españoles.