El precio del barril de petróleo Brent, con entrega programada para mayo, experimentó un notable aumento del 2,67% este viernes, superando los 103 dólares y alcanzando su valor más alto desde 2022. En el Intercontinental Exchange (ICE) de Londres, el crudo del mar del Norte cerró a 103,14 dólares, lo que implica un incremento de 2,68 dólares en comparación con el cierre anterior y un ascenso acumulado superior al 42% en el último mes, además de un aumento del 11% en esta semana.

A lo largo de los últimos siete días, el precio del Brent fluctuó más de un 30% debido al desarrollo del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha intensificado la tensión en toda la región de Oriente Medio. El lunes, tras el inicio del conflicto, el barril llegó a aproximarse a los 120 dólares, mientras que el martes experimentó una caída hasta los 81,50 dólares, tras las declaraciones del presidente estadounidense, quien aseguró que las hostilidades en Irán estaban “prácticamente finalizadas”.

Los mercados siguen prestando especial atención al estrecho de Ormuz, que representa el 20% del tráfico marítimo mundial de petróleo. Desde el comienzo de la guerra, Irán ha cerrado de facto esta vía, interrumpiendo prácticamente el tránsito. Además, el nuevo líder supremo iraní ha manifestado que el bloqueo continuará como medida de presión. A pesar de la liberación récord de 400 millones de barriles de reservas estratégicas por parte de los 32 países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), persisten dudas sobre si estas acciones serán suficientes para mitigar las pérdidas estimadas en 10 millones de barriles diarios. En paralelo, Estados Unidos ha optado por flexibilizar temporalmente las sanciones sobre el petróleo ruso y ha liberado 172 millones de barriles de su reserva energética para intentar controlar el aumento de precios.