Un reciente estudio realizado por la Fundación Ideas para la Paz (FIP) ha arrojado luz sobre el crecimiento del Clan del Golfo, también conocido como Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), entre los años 2022 y 2025. Este grupo criminal ha experimentado un notable aumento en su personal, alcanzando un total de 9.840 miembros, de los cuales 3.328 se encuentran armados. Este incremento representa un asombroso 140% en su capacidad operativa, extendiendo su influencia a 296 municipios distribuidos en 17 departamentos de Colombia.

La estructura del EGC se organiza a través de un Estado Mayor Conjunto, dividido en seis bloques y 39 subestructuras, lo que le permite tener una toma de decisiones centralizada y adaptarse a diferentes realidades locales. Sin embargo, su expansión no ha sido equitativa, ya que en algunas áreas tienen un control absoluto, mientras que en otras se enfrentan a grupos rivales, como las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada y el ELN, en regiones críticas como la Sierra Nevada de Santa Marta y el sur de Bolívar.

El informe también detalla los salarios mensuales de los miembros del Clan del Golfo, que en total ascienden a 1.5 millones de dólares, lo que equivale a más de 5.500 millones de pesos colombianos. La jerarquización salarial es evidente, con los comandantes de frente ganando hasta 17 millones de pesos, en contraste con los miembros de menor rango, que reciben apenas 1.5 millones. Esta estructura de ingresos refleja la importancia que el grupo otorga a las funciones operativas y políticas dentro de su organización, lo que contribuye a fortalecer su economía y poder en el territorio colombiano.