El crimen de José Rafael Llenas Aybar, un niño de 12 años, sigue resonando en la memoria colectiva de la República Dominicana, especialmente tras el hallazgo de su cuerpo en un arroyo el 4 de mayo de 1996. Este trágico suceso no solo expuso un acto de violencia extrema, sino que también generó un impacto profundo en la sensación de seguridad del país.

En 2026, el caso vuelve a acaparar la atención mediática con la inminente libertad del autor intelectual, Mario José Redondo Llenas, quien cumplió con la totalidad de su condena. La historia se remonta al 3 de mayo de 1996, cuando José Rafael salió de su casa en compañía de su primo Mario, con la supuesta intención de asistir a una exhibición de motocicletas. La confianza familiar se convertiría en la última ilusión para los seres queridos del niño.

Al día siguiente, el horror se hizo evidente con el descubrimiento del cadáver de Llenas Aybar, el cual presentaba 34 puñaladas y estaba atado, lo que evidenció la naturaleza personal y violenta del crimen. La investigación llevó a la detención de Mario José Redondo Llenas y su amigo Juan Manuel Moliné Rodríguez, quienes fueron condenados a 30 y 20 años de prisión, respectivamente. A pesar de las teorías sobre posibles cómplices y motivaciones ocultas, el juicio concluyó que se trató de un acto de pura maldad, dejando a la familia Aybar y a la sociedad dominicana con heridas profundas que aún tardarán en sanar.