La creciente tensión en el estrecho de Ormuz está impactando de manera significativa las rutas internacionales de transporte de hidrocarburos. En este contexto, el Canal de Panamá emerge como una opción estratégica, según lo indicado por las autoridades panameñas, quienes anticipan un cambio en los flujos comerciales hacia Asia.

Ricaurte Vásquez, administrador del Canal de Panamá, afirmó que se prevé un aumento en el tránsito marítimo, que se redirigirá desde la costa este de Estados Unidos hacia destinos asiáticos. Esta proyección responde a las inquietudes sobre la seguridad en Ormuz, que actualmente enfrenta amenazas debido al conflicto en Irán, un factor que ha llevado a muchas empresas y gobiernos a buscar rutas alternativas.

Estadísticas revelan que entre el 20% y 25% del comercio marítimo global de hidrocarburos transita por el estrecho de Ormuz, un punto crítico que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico. Con las tensiones actuales, se estima que los precios del gas natural licuado (GNL) podrían experimentar un incremento, lo que afectará tanto a compradores asiáticos como a consumidores finales en un panorama de volatilidad energética internacional. Mientras tanto, el Pentágono evalúa medidas para garantizar la seguridad de la navegación en esta zona estratégica, lo que podría modificar aún más las dinámicas comerciales en el ámbito energético.