En la mañana del 9 de marzo, las Fuerzas Militares llevaron a cabo un ataque aéreo que impactó un campamento de disidencias de las Farc en el municipio de Ituango, Antioquia. Según el gobernador de la región, Andrés Julián Rendón, este operativo podría haber resultado en bajas significativas entre los integrantes del frente 18, al mando de alias Ramiro.

A través de su cuenta en redes sociales, el gobernador expresó su descontento por la reciente liberación de Ramiro, quien había sido capturado en una operación con la UNP. Rendón atribuyó esta decisión a la Fiscalía, bajo instrucciones del presidente Gustavo Petro, y destacó que el criminal se encuentra nuevamente bajo el mando de Iván Mordisco, líder de las disidencias. Además, el mandatario denunció que ciertos “líderes comunales” están obstaculizando la labor de las fuerzas del orden en la zona, instando a la Fiscalía a tomar medidas contra quienes impidan el accionar de la fuerza pública.

Aún no se ha emitido un informe oficial respecto a las bajas o detenciones que puedan haberse producido tras el ataque. Las Fuerzas Militares siguen realizando labores de verificación en el área para evaluar el impacto del bombardeo y determinar si hubo capturas entre los miembros de la estructura armada. La operación se enmarca dentro de una estrategia más amplia del gobierno, que ha llevado a cabo 15 ataques similares contra diferentes grupos armados en el país, con el objetivo de debilitar su capacidad operativa y avanzar en el proceso de paz.