El norte de África se encuentra inmerso en un notable aumento de la compra de armamento, siguiendo la tendencia global. Según un estudio del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), Egipto, Marruecos y Argelia se posicionan como los principales importadores de armas en el continente. Estas naciones recurren a grandes potencias como Estados Unidos y Rusia para sus adquisiciones, reflejando una dinámica geopolítica compleja en la región.
Egipto se mantiene como el mayor comprador de armas en África y ocupa el puesto número 12 a nivel mundial. A pesar de haber registrado una disminución en sus inversiones desde 2020, el país sigue siendo un cliente clave para las industrias de defensa de Francia, Alemania y Rusia. Su ubicación geográfica y la tensión en el Mediterráneo obligan a Egipto a destinar una parte considerable de su presupuesto a la defensa. Sin embargo, el informe de SIPRI señala que el gasto ha caído un 51% en los últimos años, aunque continúa liderando en su continente.
Marruecos y Argelia completan el trío de importadores de armamento más relevantes en África, ocupando los puestos 28 y 33 a nivel global, respectivamente. Las tensiones históricas entre ambos países han impulsado un incremento en sus adquisiciones. Entre 2016 y 2025, Marruecos ha aumentado sus compras en un 12%, consolidando su relación con Estados Unidos, especialmente en lo que respecta al conflicto del Sáhara Occidental. Por su parte, Argelia ha visto una drástica reducción del 78% en sus importaciones, aunque se sospecha que acuerdos reservados con Rusia podrían ocultar cifras más elevadas de lo reportado oficialmente.



