Estados Unidos y la Liga Árabe acordaron en Egipto la creación de un marco de coordinación destinado a buscar una salida política a la guerra en Sudán, con el objetivo de que el país avance hacia la instalación de un gobierno civil. El entendimiento fue alcanzado durante el fin de semana por el secretario general de la Liga Árabe, Nabil Fahmy, y el asesor de la Casa Blanca para África y el Mundo Árabe, Massad Boulos.
A través de un mensaje publicado en redes sociales, Boulos sostuvo que es imperativo que Sudán quede bajo un gobierno que “refleje las aspiraciones de su pueblo”. En ese sentido, reclamó el fin de los enfrentamientos entre el Ejército sudanés y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), en un conflicto que arrasó la región de Darfur y amenaza con extenderse a la vecina región de Kordofán.
“Es hora de que las partes beligerantes terminen con este devastador conflicto y entreguen el liderazgo del país a los civiles”, afirmó el funcionario estadounidense. La búsqueda de una autoridad civil se vincula con el fracaso de la transición iniciada tras la caída del dictador Omar al Bashir, en 2019. Los esfuerzos de coaliciones civiles como las Fuerzas para la Libertad y el Cambio no prosperaron debido a las diferencias internas y a la impaciencia del Ejército, conducido por Abdelfatá al Burhan, quien terminó asumiendo el control del país.
En 2023, las diferencias entre las fuerzas regulares y las RSF sobre la integración de estas últimas al Ejército desencadenaron la guerra que continúa en Sudán. El enfrentamiento provocó una crisis de gran escala y dejó un número de muertos imposible de contabilizar, mientras la violencia se extendió por distintas regiones del país.



