El Ejército de Estados Unidos completó una nueva oleada de ataques contra Irán, la novena noche consecutiva de operaciones militares contra la República Islámica. El objetivo declarado por Washington es reducir las capacidades de Teherán para atacar buques comerciales y marineros civiles que transitan por el estrecho de Ormuz.
El Mando Central estadounidense (CENTCOM) informó que la operación comenzó a las 19 del día correspondiente, hora del este de Estados Unidos, equivalente a la 1 de la madrugada en la España peninsular. El organismo militar justificó los ataques por la necesidad de “mermar las capacidades militares iraníes utilizadas para atacar buques comerciales y marineros civiles que transitan por el estrecho de Ormuz”.
Tres horas después, CENTCOM anunció el final de la oleada. Según el comunicado, los bombardeos alcanzaron “centros de mando militar, emplazamientos de defensa aérea y vigilancia costera, capacidades marítimas, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, y redes de comunicaciones”. El mando estadounidense sostuvo que la ofensiva busca limitar aún más la capacidad iraní de atacar embarcaciones mercantes y a sus tripulantes civiles.
Desde Irán se reportaron explosiones en las ciudades de Chabahar y Konarak, en la provincia suroriental de Sistán y Baluchistán, y también en Bandar Mahshahr y Bandar. La información disponible no precisa el alcance de los daños ni si hubo víctimas como consecuencia de estos ataques.



