El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes sanciones contra la presidenta del Tribunal Penal Internacional (TPI), Tomoko Akane, y contra el abogado litigante de alto rango Abdoulaye Seye, por su participación en la investigación sobre Israel por crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) incorporó a ambos funcionarios a su lista de sancionados. Akane es una magistrada japonesa, mientras que Seye es de nacionalidad senegalesa. El organismo estadounidense no difundió más detalles sobre las medidas, aunque emitió una licencia que permite liquidar hasta el 17 de septiembre las transacciones que involucren a los dos integrantes del TPI.
Con estas nuevas sanciones, la Administración de Donald Trump ya penalizó a diez magistrados del tribunal, además de su exfiscal jefe Karim Jan y otros dos fiscales adjuntos. El secretario de Estado, Marco Rubio, justificó la decisión al acusar a los dos funcionarios afectados de haber “participado directamente en las iniciativas del TPI para investigar, detener, encarcelar o enjuiciar a funcionarios” de gobiernos que no ratificaron el Estatuto de Roma. Según Rubio, esa actuación “sienta un peligroso precedente para todas las naciones”. El jefe de la diplomacia estadounidense presentó las sanciones como parte de una “campaña diplomática” destinada a frenar lo que considera “abusos de poder” del tribunal y expresó su deseo de que otros países se sumen a la iniciativa.



