La Fiscalía de Estados Unidos ha formalizado acusaciones contra 30 individuos en relación a los disturbios ocurridos en la iglesia de St. Paul, en Minneapolis, durante una serie de protestas contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Este anuncio fue realizado por la fiscal general Pam Bondi, quien indicó que, como parte de la operación, 25 personas ya habían sido detenidas y que se anticipan más arrestos en el transcurso del día.

El episodio tuvo lugar el 18 de enero, cuando un grupo de manifestantes interrumpió un sermón en la iglesia, acusando al pastor de colaborar con el ICE. La situación escaló rápidamente, lo que llevó a la intervención de las autoridades y a varios arrestos. Entre los detenidos se encuentra el periodista Don Lemon, quien fue arrestado en Los Ángeles mientras cubría los premios Grammy. Lemon se declaró inocente de los cargos que incluyen conspiración para vulnerar derechos constitucionales.

Bondi, a través de sus redes sociales, enfatizó que no se tolerarán ataques a lugares de culto y advirtió que los responsables serán perseguidos y procesados. La defensa de Lemon ha calificado estas acusaciones como un ataque a la libertad de prensa y un intento de desviar la atención de las crisis de la administración de Donald Trump, señalando que este tipo de acciones son sin precedentes en el ejercicio del periodismo en el país.