Estados Unidos anunció el inicio de una nueva ronda de bombardeos contra Irán por orden del presidente Donald Trump. La operación apunta a reducir la capacidad de Teherán para amenazar el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz y constituye una respuesta al ataque atribuido al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) contra militares estadounidenses en Jordania, que dejó dos muertos.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que los ataques aéreos comenzaron a las 18 del sábado, según la hora local de la costa estadounidense. En un comunicado, sostuvo que la ofensiva busca “degradar aún más la capacidad de Irán para amenazar el transporte comercial en el estrecho de Ormuz” y “castigar rápidamente a las fuerzas del CGRI que lanzaron ataques contra miembros del servicio estadounidense en Jordania anoche”.
La nueva acción militar se produjo apenas un día después de que Washington completara una séptima noche consecutiva de ataques contra territorio iraní, concentrados en objetivos militares. La escalada profundizó el enfrentamiento directo entre ambos países, que mantienen un intercambio de bombardeos y se acusan mutuamente de agravar la situación.
En las últimas horas también aumentaron los ataques contra infraestructuras civiles, en un contexto de continuidad de las operaciones militares. El anuncio estadounidense llegó después del ataque registrado en Jordania, atribuido al CGRI, que provocó dos víctimas mortales entre el personal militar estadounidense.



