Estados Unidos inició una nueva ronda de bombardeos contra Irán por orden del presidente Donald Trump, luego de un ataque atribuido al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) contra militares estadounidenses desplegados en Jordania, que dejó dos personas muertas. Según informó el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la operación busca reducir la capacidad de Teherán para amenazar el transporte comercial en el estrecho de Ormuz y responder al episodio ocurrido la noche anterior.
Los ataques aéreos comenzaron a las 18 del sábado, de acuerdo con el horario local de la costa estadounidense. En un comunicado, el CENTCOM señaló que la ofensiva pretende “degradar aún más la capacidad de Irán para amenazar el transporte comercial en el estrecho de Ormuz” y “castigar rápidamente a las fuerzas del CGRI que lanzaron ataques contra miembros del servicio estadounidense en Jordania anoche”.
Horas después, el comando estadounidense informó que la operación había concluido. Se trató, según esa comunicación, de la octava noche consecutiva de ataques contra Irán. Además, indicó que más de 50.000 uniformados estadounidenses permanecen desplegados en la región “en estado de máxima vigilancia, concentrados, letales y listos para la acción”.
En una actualización difundida en redes sociales, el CENTCOM precisó que completó otra ronda de ataques contra Irán el 18 de julio a las 23.30, hora del este de Estados Unidos, bajo la dirección del comandante en jefe. El material difundido no incorporó más detalles sobre los objetivos alcanzados ni sobre el balance de la ofensiva.



