El gobierno de Estados Unidos ha tomado la decisión de evacuar a su personal diplomático catalogado como "no esencial" y a sus familiares en las embajadas de Arabia Saudí, Omán y Chipre. Esta medida surge en respuesta a un aumento significativo en las amenazas de seguridad en la región, especialmente tras la escalada de tensiones entre Washington y Teherán.
La embajada estadounidense en Arabia Saudí ha emitido un aviso en su sitio oficial, advirtiendo sobre la dificultad para asistir a ciudadanos estadounidenses en caso de emergencia. Desde que comenzaron las hostilidades entre EE.UU. e Irán el 28 de febrero, se ha mantenido un riesgo constante de ataques con drones y misiles, lo que ha llevado a un deterioro en las operaciones de vuelos comerciales, complicando aún más la evacuación de los ciudadanos.
De manera similar, las embajadas en Omán y Chipre han comunicado la necesidad de que el personal no crítico y sus familias abandonen el país por razones de seguridad. Estas representaciones han instado a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren en la región a seguir las directrices de las autoridades locales y a mantenerse informados sobre la situación actual. Esta decisión se suma a otras medidas de seguridad tomadas recientemente por la administración estadounidense, que incluyen la suspensión de operaciones en la embajada de Kuwait y la evacuación de personal no esencial en Israel.



