Estados Unidos anunció este martes nuevas medidas contra ciudadanos de Sudáfrica a los que responsabiliza o considera cómplices de la aprobación o aplicación de leyes y políticas que, según Washington, expresan una “discriminación auspiciada por el gobierno” contra los afrikáners. Se trata de un grupo étnico de origen europeo, integrado mayoritariamente por personas blancas y descendiente principalmente de colonos neerlandeses.

“Estados Unidos sigue profundamente preocupado por los delitos motivados por el racismo y la discriminación auspiciada por el gobierno contra los afrikáners y otras poblaciones minoritarias en Sudáfrica”, sostuvo el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en un comunicado. Entre las conductas cuestionadas, el funcionario mencionó una “legislación discriminatoria por motivos raciales”, amenazas de expropiar tierras sin compensación y la incitación a la violencia racial mediante cánticos y consignas deshumanizantes.

Rubio vinculó el anuncio con una orden ejecutiva firmada en febrero de 2025 por el presidente Donald Trump. En esa medida, la Casa Blanca había prohibido el envío de ayuda o asistencia a Sudáfrica y había anticipado que promovería “el reasentamiento de refugiados afrikáners que huyan de la discriminación racial impulsada por el Gobierno”.

Más de un año y medio después, el secretario de Estado afirmó que el Gobierno sudafricano “no ha abordado adecuadamente las preocupaciones expuestas”. “Por ello, hoy anuncio una nueva política de restricción de visas”, declaró Rubio, al retomar las acusaciones que habían generado un enfrentamiento entre Washington y Pretoria durante 2025.