Este viernes, el Ejército de Estados Unidos anunció la muerte de al menos cuatro de los seis ocupantes de un avión cisterna que se estrelló el jueves en el oeste de Irak. Las autoridades han subrayado que el accidente no fue causado por disparos enemigos.

El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que se están llevando a cabo labores de rescate, mientras se investiga el incidente. En un comunicado a través de sus redes sociales, confirmaron que la pérdida del KC-135 no se debió a fuego enemigo ni a fuego amigo. Además, se indicó que no se revelarán los nombres de los fallecidos hasta que sus familias sean notificadas.

Por otro lado, la Resistencia Islámica en Irak, que agrupa a milicias proiraníes, afirmó haber derribado el avión y que también impactaron a un segundo. Este suceso se produce en un contexto de intensificación de ataques contra intereses estadounidenses en Irak, en respuesta a las recientes ofensivas de Estados Unidos e Israel contra Irán, que han resultado en más de 1.200 muertes, según informes oficiales de Teherán.