La reciente campaña del gobierno de Estados Unidos contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico ha logrado una reducción significativa en la actividad de estos grupos. Así lo afirmó Pete Hegseth, jefe del Pentágono, durante una conferencia en el Comando Sur en Doral, Florida. Hegseth destacó que la ofensiva ha sido tan efectiva que, en las últimas semanas, no se han encontrado suficientes barcos para llevar a cabo ataques.
Desde el comienzo de esta operación en septiembre, las fuerzas estadounidenses han destruido numerosas embarcaciones y han causado la muerte de aproximadamente 150 individuos involucrados en el narcotráfico. El objetivo de estas acciones es crear un efecto disuasorio frente a organizaciones que, según Hegseth, habían operado con poca oposición. A pesar de que el Pentágono prefiere trabajar en conjunto con aliados de la región, sostiene que la intervención militar es crucial para combatir a los cárteles.
Hegseth también afirmó que los ataques han llevado a una disminución del 56% en el tráfico de fentanilo y han forzado a los narcotraficantes a cambiar sus rutas y métodos operativos. Durante su intervención, el funcionario hizo un llamado a los países presentes para que refuercen su colaboración con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, subrayando que la única estrategia viable es la ofensiva militar. Además, relacionó el crecimiento de los cárteles con la falta de acción de administraciones anteriores y destacó la necesidad de un enfoque contundente en la lucha antidrogas.



