El director técnico del Newcastle, Eddie Howe, reconoció que su equipo no puede permitirse encajar goles como los que recibió en la reciente derrota ante el Barcelona, que terminó con un contundente 7-2. Howe destacó la calidad del equipo catalán, subrayando el excelente desempeño de sus centrocampistas y la eficacia de sus delanteros.
En una evaluación de la actuación de su equipo, Howe admitió que, aunque el Newcastle mostró un buen nivel en la primera mitad, cometió errores individuales que les costaron caro. "Si hubiéramos defendido como sabemos, podríamos haber terminado el primer tiempo en ventaja", reflexionó el entrenador. Sin embargo, el penalti marcado por Lamine Yamal en el tiempo de descuento del primer tiempo tuvo un impacto negativo en la psicología de sus jugadores, dificultando su rendimiento en la segunda mitad.
Con la mirada puesta en el futuro, Howe instó a su equipo a dejar atrás esta dura derrota y concentrarse en el próximo enfrentamiento contra el Sunderland, un partido crucial tanto para el Newcastle como para la ciudad. Además, el técnico expresó su descontento por algunas decisiones arbitrales, como la falta sobre Raphinha que no fue revisada, lo que añade un matiz a la frustración por la actuación en el campo.



