El Gobierno de Ecuador ha decidido incrementar la tasa de seguridad sobre las importaciones colombianas del 30% al 50%, a partir del 1 de marzo de 2026. Esta medida se enmarca en un contexto de tensiones comerciales y de seguridad entre ambas naciones, y busca hacer frente a los problemas de crimen organizado y narcotráfico que afectan la frontera compartida.

La resolución ha generado múltiples reacciones entre los sectores económicos y sociales en Colombia. Javier Díaz Molina, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), ha advertido que este nuevo impuesto podría hacer insostenible el intercambio comercial entre los dos países, poniendo en riesgo la viabilidad de las exportaciones legales. “La preocupación es total, ya que el presidente de Ecuador no ha aclarado sus expectativas respecto a Colombia”, expresó Díaz.

Además, el líder gremial subrayó que las políticas adoptadas por la administración ecuatoriana favorecen el crecimiento de mercados ilegales y perjudican a los empresarios colombianos. En este sentido, cuestionó las acciones del presidente Daniel Noboa, sugiriendo que sus decisiones impactan negativamente en el comercio formal. Díaz también recordó los esfuerzos conjuntos entre las fuerzas militares de ambos países para combatir el crimen en la región, y se preguntó qué más se puede hacer para mejorar la situación en la frontera.

Por último, hizo hincapié en ejemplos concretos, como el sector automotor, donde el incremento de costos podría alejar a los consumidores, obligándolos a buscar alternativas en mercados extranjeros. En 2025, las exportaciones colombianas a Ecuador alcanzaron un total de 1.846,7 millones de dólares, una cifra que podría verse amenazada por esta nueva medida.