Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Kuwait han comenzado a disminuir su producción de petróleo debido a las crecientes tensiones en el estrecho de Ormuz, una vía crucial que representa el 20% del crudo mundial. Esta decisión se produce en un contexto de alerta ante la amenaza de Irán de atacar buques que transiten por la zona, lo que ha llevado a la suspensión del tráfico marítimo y ya impacta en los precios de la energía.
Abu Dhabi National Oil Co. ha comunicado que está ajustando sus niveles de producción en alta mar para poder adaptarse a las necesidades de almacenamiento. De manera similar, Kuwait Petroleum Corp. ha hecho público un recorte en su producción en yacimientos y refinerías, justificando esta medida por las amenazas iraníes que ponen en riesgo la seguridad de la navegación en el estrecho.
Kuwait ha recortado hasta 100.000 barriles diarios en su producción, con la posibilidad de que esta cifra se triplique en los próximos días. Por su parte, EAU está explorando rutas alternativas, como el oleoducto de Adnoc que transporta 1,5 millones de barriles diarios hacia Fujaira, en el Golfo de Omán, evitando así el estrecho. Además, Kuwait ha activado la cláusula de fuerza mayor en sus contratos para incumplir compromisos con socios comerciales debido a esta situación excepcional, mientras que otros países del Golfo también enfrentan incertidumbres en su producción.
El precio del crudo Brent, referente para Europa, alcanzó los 91,84 dólares este viernes, marcando un incremento del 7% respecto al día anterior, y un aumento acumulado del 26% desde la semana pasada. Las tensiones en el estrecho de Ormuz y los recientes ataques en la región han contribuido a esta escalada de precios, a pesar de las declaraciones del presidente iraní, quien aseguró que no atacará a sus vecinos a menos que sean provocados.

