El Gobierno de la República Dominicana ha presentado un ambicioso plan estratégico ante el Banco Mundial, con el objetivo de transformar la provincia de Pedernales y la región de Enriquillo en un referente del desarrollo turístico. Este proyecto busca posicionar a Cabo Rojo como un motor económico que garantice inclusión y bienestar para la población local.

La exposición, liderada por Carlos Peguero, viceministro de Cooperación Internacional del Ministerio de Turismo y director de la Comisión Presidencial para el Desarrollo Turístico de Pedernales, abre la puerta a una asistencia técnica no reembolsable. Esta asistencia se destinará a identificar inversiones clave para el futuro turístico de la región, según lo indicado por el Ministerio de Turismo.

Durante la reunión con representantes del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y la Corporación Financiera Internacional en Santo Domingo, Peguero detalló que el plan se centra en dos ejes fundamentales: la inversión directa a través del Fideicomiso Pro-Pedernales y la implementación de políticas públicas que prioricen la sostenibilidad y el desarrollo social. Entre los objetivos destaca la mejora de los servicios básicos y el fortalecimiento del capital humano, con un primer paso que incluye la construcción de alrededor de 4.700 habitaciones hoteleras en Cabo Rojo, generando así un impacto positivo en la economía local y creando empleo.

La delegación del Banco Mundial llevará a cabo visitas de campo y reuniones con autoridades y actores clave en turismo y desarrollo regional. Este esfuerzo colaborativo tiene como meta convertir a Cabo Rojo en un destino turístico de primer nivel y en un catalizador del crecimiento económico y social en la región de Enriquillo. Las autoridades dominicanas buscan, a través de un análisis técnico conjunto, establecer una hoja de ruta que permita que este destino gane competitividad en el ámbito regional, promoviendo un modelo de turismo sostenible y cultural que pueda ser replicado en otras provincias del país.