El 11 de marzo, la Cámara de Diputados de México tomó una decisión crucial al rechazar la reforma electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum. La oposición, compuesta por los partidos PRI, PAN y MC, se mostró unánime en su rechazo, pero también sorprendió la negativa de algunas diputadas de Morena, así como de sus aliados.
Dentro de las legisladoras de Morena que votaron en contra se encuentran Giselle Yunueen Arellano Ávila, Alejandra Chedraui Peralta y Santy Montemayor Castillo. Arellano, originaria de Zacatecas y sin experiencia legislativa previa, se pronunció en contra de una reforma que requería una mayoría calificada de 334 votos para su aprobación, obteniendo solo 259 a favor.
Chedraui, por su parte, es diputada plurinominal de Baja California y ha sido objeto de críticas en redes sociales por su participación en el Maratón de la Ciudad de México, mientras que Montemayor, que cuenta con experiencia en el ámbito legislativo y es diputada por Quintana Roo, también se alineó con la oposición. Esta situación pone de manifiesto las diferencias internas en el partido oficial, que, a pesar de contar con un amplio respaldo, aún enfrenta disidencias significativas entre sus miembros.



