El Gobierno danés ha tomado la decisión de cerrar temporalmente su embajada en Irán debido a la creciente inestabilidad en Medio Oriente. Lars Løkke Rasmussen, ministro de Exteriores de Dinamarca, confirmó que esta medida se debe a la deteriorada situación de seguridad en la región, lo que ha llevado a la suspensión total de las operaciones de la misión diplomática en Teherán.

Los diplomáticos daneses que aún se encontraban en Irán han sido evacuados, y a partir de ahora, todas las gestiones relacionadas con las relaciones bilaterales se realizarán desde Copenhague. Rasmussen enfatizó que la gravedad del contexto actual ha dificultado la posibilidad de mantener una representación en la capital iraní. Además, recordó que desde hace dos años se recomienda a los ciudadanos daneses que eviten viajar a Irán.

Como parte de la evacuación, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Dinamarca organizó un vuelo a Dubái para repatriar a 155 ciudadanos daneses, quienes llegaron a su país el pasado domingo. Este cierre se produce en medio de un aumento significativo de la violencia en la región, con bombardeos y ataques de misiles que han intensificado las tensiones, especialmente tras las recientes ofensivas anunciadas por la Guardia Revolucionaria de Irán.