En el contexto del Día Nacional de la Diabetes, celebrado cada 20 de junio, el Ministerio de Salud de Perú (Minsa) ha revelado cifras preocupantes sobre la diabetes en el país. Actualmente, más de 2.8 millones de peruanos conviven con esta enfermedad crónica, mientras que otros 6.4 millones se encuentran en una situación de prediabetes, lo que incrementa considerablemente las probabilidades de desarrollar diabetes en un futuro cercano. Esta información fue divulgada por Andina Noticias, reflejando una realidad que exige atención inmediata por parte de las autoridades y la población.
Uno de los datos más alarmantes es que aproximadamente uno de cada cuatro individuos diagnosticados con diabetes no tiene conocimiento de su condición. Esta falta de diagnóstico temprano no solo retrasa el inicio de los tratamientos necesarios, sino que también aumenta el riesgo de que surjan complicaciones severas que pueden comprometer la salud de los pacientes. Según el especialista Henry Trujillo Aspilcueta, del Centro Nacional de Alimentación, Nutrición y Vida Saludable del Instituto Nacional de Salud (INS), la diabetes puede progresar durante años sin que los afectados muestren síntomas evidentes, lo que dificulta aún más la detección oportuna.
El diagnóstico tardío de diabetes puede acarrear serios problemas de salud, incluyendo complicaciones visuales, enfermedades renales, cardiovasculares y trastornos en el sistema nervioso. En los casos más críticos, esta enfermedad puede llevar a amputaciones y a un notable deterioro de la calidad de vida de quienes la padecen. Esta situación resalta la necesidad de una mayor concientización y educación sobre la enfermedad, tanto para los pacientes como para los profesionales de la salud, quienes deben estar alerta ante los síntomas que pueden pasar desapercibidos.
El INS ha señalado que el aumento de los casos de diabetes en Perú está estrechamente vinculado a cambios significativos en los estilos de vida. La creciente inactividad física, sumada al consumo elevado de comida rápida, productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, ha contribuido al aumento de esta enfermedad crónica. Estas tendencias alimenticias, combinadas con dietas ricas en grasas, crean un caldo de cultivo propicio para el desarrollo de la diabetes, lo que requiere una respuesta integral desde la salud pública.
Trujillo también ha destacado un concepto erróneo que persiste en la sociedad: la creencia de que la diabetes es una enfermedad que solo afecta a adultos mayores. Sin embargo, los datos muestran que cada vez más casos se diagnostican en personas jóvenes. Este fenómeno es preocupante, ya que, como advirtió el especialista, la diabetes puede desarrollarse sin presentar síntomas claros durante un tiempo considerable, lo que puede llevar a un diagnóstico tardío y a complicaciones graves.
La diabetes tipo 2, que representa el 96% de los casos registrados en Perú, está estrechamente relacionada con factores como el sobrepeso, la falta de actividad física y hábitos alimentarios no saludables. Esta condición suele coexistir con otras enfermedades como la hipertensión, la obesidad y alteraciones en los niveles de colesterol y triglicéridos, lo que aumenta el riesgo de eventos cardiovasculares como infartos y accidentes cerebrovasculares. La interrelación de estas patologías hace que el abordaje preventivo y la educación en salud sean fundamentales para mitigar sus efectos.
Ante esta situación, el Instituto Nacional de Salud ha recomendado que todas las personas mayores de 35 años se realicen chequeos preventivos al menos una vez al año para detectar la diabetes de manera temprana. Esta recomendación se extiende también a individuos más jóvenes que presenten factores de riesgo, tales como obesidad, antecedentes familiares de diabetes, hipertensión, alteraciones en el perfil lipídico, sedentarismo o antecedentes de diabetes gestacional. La promoción de una alimentación saludable y la actividad física regular son esenciales para prevenir la enfermedad y mejorar la calidad de vida de la población.



