La Guardia Costera sueca ha llevado a cabo la detención del capitán ruso del buque petrolero Sea Owl I, en un operativo realizado frente a Trelleborg. Esta acción se produjo debido a acusaciones de falsificación de documentos y violaciones al código marítimo, lo que ha generado un fuerte despliegue de las autoridades en la zona.
El incidente ocurrió durante la noche del jueves, cuando se confirmó que el Sea Owl I, de 228 metros de longitud, navegaba bajo la bandera de las Islas Comoras. Sin embargo, las autoridades sospechan que esta representación era falsa. Tras ingresar en aguas suecas, el barco fue interceptado para ser inspeccionado y se llevó a cabo un interrogatorio exhaustivo a su tripulación.
El capitán permanece bajo custodia, siguiendo las instrucciones del fiscal Adrien Combier-Hogg, mientras continúan las diligencias judiciales que buscan esclarecer el alcance de las infracciones. Cabe destacar que el Sea Owl I ya figura en la lista de sanciones impuestas por la Unión Europea y ha estado involucrado en trayectos entre Brasil y Rusia. Las investigaciones también abordan posibles fallas en la navegabilidad y la seguridad del buque, lo que ha llevado a Suecia a reforzar las medidas de control marítimo en la región.



