Un operativo policial en el condado de Suffolk llevó a la captura de tres jóvenes de nacionalidad salvadoreña, quienes fueron sorprendidos con cócteles Molotov durante una detención vehicular en Central Islip, en las primeras horas del martes 10 de marzo.
Las autoridades están investigando las circunstancias del suceso tras encontrar estos artefactos incendiarios dentro de un automóvil, un hecho que vuelve a poner en la agenda el debate sobre la seguridad pública y la vigilancia de inmigrantes en la zona.
Según reportes de Newsday, los agentes del Tercer Precinto detuvieron un Honda Accord 2008 a las 2:28 a.m. en la intersección de Lexington Avenue y Calebs Path debido a una maniobra de conducción sospechosa. Durante la revisión, se hallaron varias botellas de vidrio llenas de combustible y un contenedor adicional con gasolina. Los tres jóvenes enfrentan cargos por posesión criminal de un arma en tercer grado, un delito grave en el estado de Nueva York, que conlleva penas de hasta siete años de prisión.
El proceso judicial se llevará a cabo en Estados Unidos, y de ser condenados, deberán cumplir su pena antes de que las autoridades migratorias tomen acción. Un portavoz del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) advirtió que una condena por un delito grave podría activar una alerta migratoria, lo que significaría que, tras cumplir su condena, podrían ser deportados a El Salvador, a menos que un juez decida lo contrario.
En este momento, los acusados están en libertad bajo palabra tras comparecer en un tribunal local, de acuerdo con las reformas recientes en las leyes de fianza en Nueva York. Esta decisión ha generado críticas del Fiscal de Distrito, Raymond Tierney, quien enfatizó que su oficina se esforzará por garantizar que quienes pongan en riesgo a la comunidad enfrenten las consecuencias de sus actos. El caso también se enmarca en un contexto de mayor vigilancia sobre los jóvenes inmigrantes en Long Island, donde las fuerzas del orden han intensificado sus operativos debido a incidentes relacionados con armas y artefactos incendiarios.
Hasta el momento, no se ha confirmado ninguna vinculación de los detenidos con grupos delictivos como la MS-13, aunque se reconoce la preocupación social por la influencia de pandillas en la región.



